
En los últimos De 30 a 40 añosSe han llevado a cabo numerosas investigaciones sobre los beneficios del terciopelo de ciervo, sobre todo en Asia, pero también cada vez más en países occidentales, como Nueva Zelanda. Estos estudios confirman sistemáticamente que el cuerno de terciopelo tiene efectos regeneradores, fortalecedores y protectores en el cuerpo humano.
En particular, aspectos destacados de la investigación su potencial para favorecer el crecimiento, estimular la formación de sangre (hematopoyesis) y ayudar a contrarrestar los efectos del envejecimiento.
La investigación más exhaustiva sobre la composición y la actividad biológica de la cornamenta aterciopelada en Nueva Zelanda ha sido llevada a cabo por AgResearchespecialmente bajo la dirección de Dr. S. R. Haines.
AgResearch es una investigación pública instituto centrado en las ciencias de la vida y la agricultura. Se fundó en 1992 mediante la consolidación de ramas científicas del Ministerio de Agricultura y Pesca y del Ministerio de Investigación, Ciencia y Tecnología. En la actualidad, AgResearch opera en cinco grandes campus repartidos por toda Nueva Zelanda.
La investigación sobre el terciopelo del ciervo también está supervisada por VARNZ - una empresa conjunta entre Industria del ciervo en Nueva Zelanda (DINZ) y AgResearch Ltdcreada en 1994. Su misión principal incluye:
AgResearch y sus predecesores llevan estudiando el terciopelo de la cornamenta desde 1976, y la DINZ encarga investigaciones formales desde 1990-91. VARNZ ha llevado adelante esta misión desde su fundación en 1994.
Nueva Zelanda y otros países se centran en los siguientes ámbitos de investigación:

Según la concepción tradicional maorí, la vitalidad a largo plazo surge de la armonía entre el individuo, la naturaleza y la comunidad. Cuando esta relación está equilibrada, mauri —la fuerza vital— fluye libremente y sin obstrucciones.








En la filosofía maorí, este tipo de progresión refleja la “clarificación” gradual de mauri, la fuerza vital, que comienza a fluir más libremente una vez que se eliminan los obstáculos y se le da al cuerpo espacio para restablecer su ritmo natural.
La ciencia moderna confirma lo que los maoríes han entendido durante generaciones: el estado de un sistema siempre influye en los demás. Cuando se fortalece la inmunidad, aumenta la energía. Cuando mejora la regeneración, mejora el rendimiento. Cuando se restablece el equilibrio metabólico, todo el cuerpo funciona con mayor facilidad.
Este compromiso refleja los valores maoríes, donde la relación con la tierra (whenua) se define por la responsabilidad, el respeto y el equilibrio. Lo que la naturaleza nos brinda debe aprovecharse con gratitud y con conciencia de su impacto en las generaciones futuras.
Hoy en día, la investigación moderna confirma muchos de estos conocimientos tradicionales: los bioactivos marinos, los extractos de plantas y los compuestos derivados de animales pueden influir en los procesos celulares, la regeneración y el equilibrio metabólico.
Esta filosofía se alinea con los principios maoríes, donde la salud se entiende como una unidad de cuerpo, mente, espíritu y relaciones (te whare tapa whā). Cuando un pilar se debilita, toda la estructura pierde fuerza, pero cuando está apoyada, mauri (la fuerza vital) fluye libremente.












