
El esfuerzo físico suele provocar daños microscópicos en músculos, tendones y tejidos conjuntivos. En la medicina tradicional china, el terciopelo de ciervo se utiliza desde hace mucho tiempo para favorecer la cicatrización de heridas y la regeneración de tejidos. Esto lo hace especialmente atractivo para los deportistas que buscan una recuperación más rápida tras lesiones o un esfuerzo físico intenso.
El terciopelo de ciervo contiene compuestos bioactivosincluyendo factores de crecimiento como IGF-1 (factor de crecimiento 1 similar a la insulina), que desempeñan un papel clave en reparación celular, desarrollo muscular y salud articular. También apoya la producción de colágenouna proteína estructural crucial para la resistencia y elasticidad de las articulaciones, los tendones y la piel.
El uso regular de terciopelo de ciervo puede ayudar:
Gracias a sus propiedades regenerativas y adaptógenas, el terciopelo de cuerno de ciervo se ha convertido en un valioso suplemento natural para el entrenamiento, que ayuda a los atletas no sólo a lograr un mejor rendimiento, sino también a mantener la salud musculoesquelética a largo plazo. Planeta Roanga proporciona terciopelo de ciervo en su forma más pura, cuidadosamente elaborado para favorecer el rendimiento, la recuperación y el equilibrio general, de forma natural y sin concesiones.

Según la concepción tradicional maorí, la vitalidad a largo plazo surge de la armonía entre el individuo, la naturaleza y la comunidad. Cuando esta relación está equilibrada, mauri —la fuerza vital— fluye libremente y sin obstrucciones.








En la filosofía maorí, este tipo de progresión refleja la “clarificación” gradual de mauri, la fuerza vital, que comienza a fluir más libremente una vez que se eliminan los obstáculos y se le da al cuerpo espacio para restablecer su ritmo natural.
La ciencia moderna confirma lo que los maoríes han entendido durante generaciones: el estado de un sistema siempre influye en los demás. Cuando se fortalece la inmunidad, aumenta la energía. Cuando mejora la regeneración, mejora el rendimiento. Cuando se restablece el equilibrio metabólico, todo el cuerpo funciona con mayor facilidad.
Este compromiso refleja los valores maoríes, donde la relación con la tierra (whenua) se define por la responsabilidad, el respeto y el equilibrio. Lo que la naturaleza nos brinda debe aprovecharse con gratitud y con conciencia de su impacto en las generaciones futuras.
Hoy en día, la investigación moderna confirma muchos de estos conocimientos tradicionales: los bioactivos marinos, los extractos de plantas y los compuestos derivados de animales pueden influir en los procesos celulares, la regeneración y el equilibrio metabólico.
Esta filosofía se alinea con los principios maoríes, donde la salud se entiende como una unidad de cuerpo, mente, espíritu y relaciones (te whare tapa whā). Cuando un pilar se debilita, toda la estructura pierde fuerza, pero cuando está apoyada, mauri (la fuerza vital) fluye libremente.












