La actividad física intensa exige músculos, tendones y tejido conectivo. En las prácticas tradicionales de bienestar, el terciopelo de ciervo se ha valorado desde hace mucho tiempo en fórmulas diseñadas para complementar los procesos naturales de recuperación del cuerpo y el equilibrio tisular general. Esto lo ha convertido en un producto de interés para los atletas que buscan un apoyo nutricional integral tras un entrenamiento intenso o un esfuerzo físico intenso.
El terciopelo de ciervo contiene de forma natural un complejo espectro de compuestos bioactivos estudiados en relación con los procesos fisiológicos implicados en el mantenimiento tisular, la función muscular y la estructura del tejido conectivo. También aporta componentes proteicos estructurales, como compuestos relacionados con el colágeno, relevantes para la integridad y elasticidad de las articulaciones, los tendones y la piel.
El uso regular de terciopelo de ciervo se asocia tradicionalmente con: